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Gótico y Renacimiento

Catedral de El Burgo de Osma: la villa hecha por obispos

Fecha 5 de octubre de 2026
Lectura 9 min de lectura
Sección Gótico y Renacimiento
Autoría En el Campo Amarillo

Catedral de El Burgo de Osma (Soria): gótica desde 1232, torre barroca de 72 m, el Beato de 1086 y la Universidad de Santa Catalina, fundada en 1550.

Viniendo desde Aranda por la N-122, la vega del Ucero se abre ancha y quieta, rastrojos pálidos y choperas, y de pronto una aguja de piedra caliza de setenta y dos metros se adelanta a todo lo demás. Es la torre de la catedral de El Burgo de Osma, en Soria, y responde antes de llegar a la pregunta de casi todo el que pasa: ¿por qué tiene catedral una villa tan pequeña? Porque la catedral es más antigua que el pueblo. La sede de Osma está documentada en 597, se restauró en 1101 junto al río y el burgo creció después a su sombra; el templo gótico actual se empezó en 1232. Tres siglos después, un obispo añadió a la cuenta una universidad.

Un obispo de Bourges a orillas del Ucero

La diócesis nació en lo alto, no en la vega: en Uxama, la ciudad celtíbera y romana del cerro que domina el valle, cuyo obispo firma ya en 597 las actas de un concilio como «Joannes, oxomensis episcopus». Después de 712 llegan siglos de silencio. Osma fue frontera, tierra de castillos y algaradas, y el obispado quedó en suspenso hasta que la guerra se alejó hacia el sur.

La restauración tiene nombre propio. En 1101 tomó posesión Pedro de Bourges, un clérigo francés llegado a Castilla al calor de la reforma cluniacense, al que la tradición venera como san Pedro de Osma. No subió al cerro: bajó al río, levantó allí una catedral románica y a su alrededor nació un burgo de artesanos y clérigos. El nombre del pueblo cuenta su origen con exactitud notarial: El Burgo de Osma es, literalmente, el burgo de la sede de Osma. Primero fue la iglesia; después, la villa.

1232: el canciller derriba el románico

Aquel templo románico, casi terminado a mediados del siglo XII, duró menos de un siglo en pie. En 1232 el obispo Juan Díaz de Medina —Juan Domínguez para la tradición—, canciller de Fernando III, ordenó sustituirlo por una catedral gótica. Burgos había empezado su catedral en 1221 y Toledo en 1226, y el obispo de una diócesis rural quiso estar a la altura. Del edificio anterior sobrevivió muy poco, pero lo que sobrevivió importa: la sala capitular, el lugar donde el cabildo se reunía para leer cada día un capítulo de la regla, conserva su traza románica.

Dentro de ella está el sepulcro de san Pedro de Osma, un sarcófago gótico de piedra caliza sostenido por leones y cubierto de relieves que narran la vida y los milagros del santo. Lo extraordinario es el color: conserva la policromía original, algo que el tiempo casi nunca perdona.

El templo gótico mide 71,80 metros de longitud; el crucero alcanza 41,80 y la nave mayor se eleva 19,80 metros. No es un gigante, pero tiene la gravedad de las catedrales que no necesitan demostrar nada. Entre 1510 y 1515 se le añadió el claustro, en gótico florido: cinco arcos apuntados por galería y la tracería del último gótico, cuando la piedra empezaba a parecer encaje.

El retablo mayor llegó a mediados del XVI, entre 1551 y 1556, de manos de Juan de Juni y Juan Picardo. Juni, el escultor de los cuerpos que se retuercen y los rostros que duelen, trajo a Osma el Renacimiento pleno.

Pero la pieza más valiosa del templo no está en ningún altar. Es un libro. El Beato de Osma, fechado hacia 1086, es una copia de los comentarios al Apocalipsis que Beato de Liébana escribió en el siglo VIII: lo copió un escriba llamado Petrus en un monasterio del reino de León y lo iluminó un tal Martinus. Tiene 72 miniaturas, y entre ellas el célebre mapamundi, el orbe tal como lo pensaba la Europa del siglo XI, con los apóstoles repartidos por sus tierras de misión. Se guarda en la catedral como su códice número 1, y el mapamundi se expone en el museo.

El siglo de la torre y del obispo que no llegaba a santo

El siglo XVIII cambió la silueta de la catedral. El 26 de junio de 1739 se puso la primera piedra de la torre nueva, trazada por José de la Calle y rematada después según traza de Juan de Sagarvinaga. Es una torre barroca de cuatro cuerpos, de sillería —piedra labrada en bloques escuadrados— de caliza, que arranca en planta cuadrada y se va aligerando hasta volverse circular antes de cerrarse en cúpula y linterna. Sus 72 metros la convirtieron en el faro de toda la vega.

La otra gran obra del siglo tiene detrás una causa de beatificación. Juan de Palafox y Mendoza, obispo de Puebla en Nueva España y después de Osma, murió en 1659 con fama de santidad, y Carlos III hizo de su causa un empeño personal, empujado por su confesor, fray Joaquín de Eleta, nacido en El Burgo en 1707. Juan de Villanueva, el arquitecto que luego firmaría el Museo del Prado, entregó el proyecto en 1770. La primera piedra se bendijo en 1772; la sacristía mayor se terminó en 1774 y la capilla, con intervención de Francesco Sabatini, en 1783. Es un espacio circular bajo cúpula con linterna, con frescos de Mariano Salvador Maella, y el culto empezó en él el 1 de marzo de 1788.

Una universidad a las afueras

A la salida del casco histórico, fuera de la antigua villa, espera la otra mitad de esta historia: la Universidad de Santa Catalina. La impulsó el obispo portugués Pedro Álvarez de Acosta, que quería clérigos formados para su diócesis: las obras empezaron en 1541 y terminaron en 1549, y en 1550 el papa Julio III expidió la bula fundacional, que nombraba al cabildo de la catedral juez conservador. Felipe II la tomó después bajo su patronato y la convirtió en Pontificia y Real.

La portada abre un arco de medio punto con el intradós —la cara interior del arco— decorado con casetones, entre columnas corintias; encima, en una hornacina, la estatua de santa Catalina de Alejandría, y el escudo imperial de Felipe II. Dentro, un patio cuadrado de doble arcada: arcos de medio punto abajo y carpaneles, más rebajados, arriba, sobre columnas lisas. Llegó a impartir Artes, Teología, Medicina, Cánones y Leyes.

Su vida fue una sucesión de cierres. La primera etapa terminó en 1770, por falta de alumnos. Carlos III la reabrió en 1778 y vivió entonces su mejor momento, con cientos de estudiantes, hasta que en 1807 perdió su financiación. Volvió en 1814, ya sin fuerza. En 1840 la Junta provincial decidió llevarse la universidad y el seminario a Soria; el seminario regresó tras la protesta del pueblo, la universidad no, y desde el curso 1841-1842 lo que quedaba de ella se convirtió en el instituto de segunda enseñanza de la provincia.

Cuartel, instituto, hotel

Santa Catalina encadenó después usos sin relación entre sí: instituto, cuartel de la Guardia Civil, otra vez instituto, centro de formación profesional desde 1987. Hoy es un hotel de 62 habitaciones con una zona termal de 1.500 metros cuadrados; para instalarlo se cubrió y climatizó el patio. Discutible, pero en pie y abierto.

La catedral recorrió un camino distinto. Fue declarada monumento en 1931. En 1959 la diócesis pasó a llamarse de Osma-Soria y la colegiata de San Pedro de Soria se convirtió en concatedral, de modo que El Burgo compartió desde entonces una sede que había sido solo suya durante casi nueve siglos. La recuperación llegó en 1997 con Las Edades del Hombre, que entre el 26 de mayo y el 8 de diciembre registró 458.757 entradas.

El último capítulo se escribió en lo alto. Las lluvias torrenciales habían agravado el deterioro de las cornisas de la torre, con filtraciones y riesgo de desprendimientos, y en diciembre de 2024 el Consejo de Ministros aprobó obras de emergencia. El Instituto del Patrimonio Cultural de España saneó cornisas, repuso sillares e impermeabilizó todos los cuerpos; los trabajos terminaron en diciembre de 2025 tras una inversión de 693.312 euros.

La visita

El Burgo de Osma está en el oeste de la provincia de Soria, sobre la N-122, a unos 55 kilómetros de la capital y a medio camino entre Soria y Aranda de Duero. La catedral abre de martes a domingo de 10:00 a 19:00, y los lunes de 10:00 a 14:00 y de 15:00 a 19:00, con último acceso una hora antes del cierre. La entrada general, con audioguía, cuesta 8 euros, y la visita guiada, 13. Incluye catedral, torre, claustro y museo; la sala capitular solo se ve a través de los cristales si no se va con guía. Los martes y miércoles de 9:00 a 10:00 el acceso es gratuito, salvo festivos y vísperas.

La universidad se ve por fuera en cualquier momento, y la portada merece la parada. A la salida del pueblo quedan las ruinas de Uxama y el castillo de Osma: allí arriba se entiende de dónde bajó la sede. Por la SO-920 hacia el norte se llega en un cuarto de hora al Cañón del Río Lobos, y el castillo califal de Gormaz queda a poca distancia hacia el sur, sobre el Duero.

Lo que queda cuando se van las instituciones

El Burgo de Osma es un pueblo hecho por instituciones: un obispo lo fundó, un rey y su confesor lo embellecieron y otro obispo le dio una universidad que atrajo estudiantes durante tres siglos. Cuando la universidad se marchó a Soria, el edificio se quedó; cuando la sede se compartió con la capital, la catedral siguió siendo la misma piedra. Es la lección más constante del patrimonio castellano: las instituciones se mudan, se fusionan o desaparecen, pero dejan detrás los edificios, y a los pueblos les toca decidir qué hacer con ellos. En El Burgo, al menos, han sabido encontrar un uso para cada uno. No siempre el que soñó su fundador. Pero un uso.

También en el cuaderno:

Fuentes

  • Diócesis de Osma-Soria. «Historia de la diócesis». osma-soria.org
  • Catedral de El Burgo de Osma. «Visita», «Claustro y salas expositivas» y «Capilla del Beato Juan de Palafox». burgodeosmacatedral.com
  • Junta de Castilla y León, Archivos de Castilla y León. «Universidad de Santa Catalina (El Burgo de Osma)», historia institucional del fondo. archivoscastillayleon.jcyl.es
  • Portal de Turismo de Castilla y León. «Catedral de El Burgo de Osma». turismocastillayleon.com
  • Burgo de Osma y entorno. «Cronología de la Sacristía Mayor y Capilla Palafox de la catedral de El Burgo de Osma», noviembre de 2024. burgodeosma.wordpress.com
  • Centro de Estudios Borjanos. «La antigua universidad de Santa Catalina de El Burgo de Osma», julio de 2023. cesbor.blogspot.com
  • Nostra et Mundi. «Fragmento de la indumentaria de San Pedro de Osma». inventario.nostraetmundi.com
  • SoriaNoticias. «Concluyen las obras de restauración de la torre de la Catedral de El Burgo de Osma tras una inversión de casi 700.000 euros», 20 de diciembre de 2025. sorianoticias.com
  • Santiago Durán. «Torre de la catedral de El Burgo de Osma». sduran.es
  • Biblioteca de la Facultad de Geografía e Historia, Universidad Complutense de Madrid. «Beato de Osma». biblioteca.ucm.es
  • «Catedral de la Asunción de la Virgen (El Burgo de Osma)» y «Universidad de Santa Catalina». Wikipedia, como punto de partida. es.wikipedia.org

#publi Para preparar la visita: La Catedral de Burgo de Osma (Soria): guía turística, de José Arranz Arranz, y para leer el templo en su contexto, La luz y el misterio de las catedrales, de Peridis. Son enlaces de afiliado: si compras a través de ellos, el blog recibe una pequeña comisión sin coste adicional para ti.

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